sábado, 29 de mayo de 2010

CADA VEZ MÁS IMPREGNADO

Ayer tuve una desagradable experiencia con unas viejas amigas de aquí. Todo comenzó al hablar de UPyD, agrupación a la que, resultó, consideraban más o menos una segunda marca del partido nazi. Ambas son personas habitualmente inteligentes, así que ante lo desaforado de sus posiciones intenté profundizar un poco más. El resultado fue completamente desalentador.


Las posiciones maximalistas (por ejemplo, negar el Holocausto o que la Tierra no es plana) resultan muy complicadas de refutar porque 1) nuestros razonamientos se van superponiendo sobre otros generalmente aceptados, y cuando alguien discute esas verdades evidentes tenemos que rebuscar trabajosamente en los cimientos y 2) es frustrante ver que tenemos que volver a empezar desde el principio. A esto se añadía que eran las tres de la madrugada, por lo que supongo que mi capacidad de discutir no estaba en su mejor momento. Su argumentación, por el contrario, era muy eficaz, y se basaba en no contestar a aquello que se formulaba y desplazarse, en cambio, a alguna otra cuestión vagamente relacionada que era a su vez abandonada al ser refutada. Un ejemplo. Ellas afirmaban que el catalán está absolutamente discriminado en los medios de comunicación de Baleares. Yo les contestaba que, por el contrario, el 100% de los medios de comunicación públicos en Baleares se hacen en catalán. Ellas lo negaban invocando Antena 3. Yo les decía que Antena 3 es privada, y por tanto puede emitir en lo que le parezca conveniente. Ellas contestaban que tampoco pueden ver Televisión Española en catalán. Yo les decía que TVE es un medio de ámbito nacional y, lógicamente, usa la lengua común. Ellas decían que pagan TVE y la querían ver en catalán. Yo les decía que ciertamente la pagan, pero la reciben en la lengua común, que también es suya. Y así seguía la cosa.

El mallorquín es la lengua de Mallorca. A partir de esta sencilla (en el sentido de simple) formulación mis amigas veían con total naturalidad que a los castellano parlantes les sea negado el derecho a que sus hijos reciban la educación en español, y que sean marginados del acceso al empleo en empresas públicas, cosa que, por cierto, me afecta personalmente (a la pregunta de si estaban de acuerdo con el requisito eliminatorio del catalán respondían que sí, que también las empresas ponían el requisito del inglés si les parecía oportuno, y la cosa volvía a empezar).

El resumen es que el nacionalismo, que ciertamente fue un invento de los políticos, ha calado ya en todos los estratos de una sociedad, la autóctona, a la que convierte en privilegiada. Por tanto, los partidos que ataquen el nacionalismo serán, a su vez, ferozmente atacados por aquellos que temen ver perder la ventaja competitiva que aquél les proporciona, y que ya han asumido como un derecho natural.

viernes, 28 de mayo de 2010

MIRA QUIEN CANTA

IB3, la televisión autonómica balear, está en manos de los nacionalistas de Unión Mallorquina. Hace un par de semanas, ante la acumulación de casos de corrupción de la banda uemita, Antich tuvo que hacer un par de mohines y hacer como si rompiera con ellos, pero no era más que una entretenida representación teatral, y la tele sigue en poder de UM. Volviendo a IB3, el programa estrella de la temporada veraniega es una especie de ‘Mira quien baila’. Pero como los nacionalistas no pueden dejar pasar una ocasión de hacer el ridículo identitario, el baile escogido es el ball de bot, una danza balear parecida a la del apareamiento del urogallo y que produce similares efectos (afrodisíaco para los urogallos, somnífero para los humanos)

viernes, 21 de mayo de 2010

POLÍTICA Y ETIQUETA

Ahora en España la gente no sólo pasa de la política, sino que mira con recelo al que no lo hace. Actualmente una persona que adopte una posición firme en cualquier asunto político tiene grandes posibilidades de acabar siendo considerado un exaltado, aunque la posición defendida sea perfectamente razonable y moderada. Hay muchas personas inteligentes que en cuanto la discusión alcanza el terreno político adoptan la consistencia de amebas, y entienden que lo correcto es contemporizar y, sobre todo, no alarmarse en exceso. No sé de dónde proviene esta tendencia: de la doctrina del justo medio, de la creencia en que una tesis y su antítesis acaban formando una síntesis (por lo que no merece mucho la pena cansarse defendiendo cualquiera de aquéllas), de un afán estético por la equidistancia, o de una tendencia natural el pasteleo. El caso es que parece haberse extendido una regla de etiqueta que establece que sudar mucho por la política es de mal gusto. Supongo que por eso ha triunfado tan espectacularmente estrategias tan burdas como la de la crispación, que el PP asumió con entusiasmo, o la del reparto de culpas entre un Gobierno que ha llevado a España al desastre y una oposición sistemáticamente marginada por aquél.

lunes, 10 de mayo de 2010

A LA RECONCILIACIÓN POR EL ODIO

Este artículo podrían haberlo firmado Almudena Grandes, Leire Pajín o Baltasar Garzón (con seudónimo, claro), pero es de Calleja. Su intención es abrirnos los ojos para que veamos que Franco y la ETA son en esencia la misma cosa, y que si las víctimas de ETA son actualmente reconocidas y respetadas (de hecho Calleja afirma que en este punto ”en España se puede pecar, a veces, por exceso”, y que hay algunos que ”incluso exageran en sus apoyos a las víctimas del terrorismo etarra”) lo mismo tiene que ocurrir con las víctimas de la guerra y la dictadura franquista. Las víctimas de un bando, claro está, porque Calleja parece adherirse implícitamente a esa obscenidad de que la dictadura ya honró a sus muertos y ahora la democracia debe honrar a los suyos.

Es obvio el interés de Zapatero en mantener viva la Memoria Histórica. Le permite inventar una Segunda República idílica, identificarse con ella, y simultáneamente identificar a la derecha con los bárbaros inenarrablemente malvados que la destruyeron. De este modo proporciona al sectarismo de sus seguidores dos ingredientes inigualables: el odio y la razón virtuosa para ejercerlo. Obviamente, las víctimas de esta política deliberada de siembra de rencor son la reconciliación de la Transición y la convivencia entre los españoles, sin embargo Calleja se anima a argumentar que oponerse a este remover interesado de la historia ”dificulta la definitiva reconciliación entre españoles y pone de manifiesto la dosis de odio que un sector de nuestro país mantiene aún enhiesto”. Esta visión tan desquiciada de las cosas es perturbadora, pero se pone de manifiesto aún más claramente en otro párrafo del artículo: ”Andan estos núcleos de aroma franquista empeñados en rescribir la historia y se afanan por presentar al dictador como un personaje estupendo y necesario, y a sus víctimas como merecedoras de la muerte. Algo habrían hecho los comunistas, los socialistas, los republicanos, para que Franco los exterminara, parecen decir.¿Parecen decir quiénes? ¿Dónde?

Pueden encontrar el artículo aquí